Woodward, la fiesta de los Muscle Cars

El paraíso en la tierra para los amantes de los autos con músculo.

18/08/2015
Javier Fueyo

El poder ser parte del Woodward Dream Cruise, en la calle más famosa de Detroit, no se compara con nada. Para llevar a cabo un evento de esta magnitud, pero sobre todo orientado a un tipo de público muy específico, hay que llevar a cabo algunas cosas como: lanzar el glamur por la ventana, olvidarse de las edecanes que siempre alegran este tipo de pasajes y no permitir el acceso a los autos que no rueden, sin importar que estén en perfecto estado. Cerca de 40 mil unidades son parte de la gran fiesta, los autos pueden ser admirados, escuchados y fotografiados (sí, nos enamoramos de más de uno) en la interminable “avenida del músculo” de la “ciudad motor”. Todo un fin de semana dedicado a los coches americanos y aunque todos los autos son bienvenidos, el alma vida y corazón del evento pertenece a los Hot Rods y Muscle Cars, incluso los Lamborghini, Ferrari, Bentley y Porsche resultan bastante comunes a la hora de verlos junto a las máquinas más deseadas por los coleccionistas.

 

Da gusto ver a los dueños originales con sus autos, o en el mejor de los casos, a los descendientes de estos entusiastas conduciendo orgullos auténticas joyas familiares. Un pacto con la policía que se distingue por su seriedad permite el grado de arrojo necesario para ponerle sabor al evento, lo que se traduce en: tolerancia para rechinar los neumáticos durante cierta distancia y presumir así el músculo que vive bajo el cofre. Los gritos, las porras y las emociones a flor de piel son algunos otros ingredientes que enriquecen el desfile. Cabe mencionar que, como en concierto de Pink Floyd, hay quienes se quedan a dormir una noche en las cercanías del lugar para poder tener el mejor “spot” disponible el día del gran “show”.

 

No existe un modelo que no esté en Woodward, incluso joyas como Toronados , Hemicudas, Superbirds, Thunderbolts o Camaros ZL1, que sólo se ven tras bambalinas en subastas de Barret Jackson, en esta parte de Detroit se les ve andando como debe ser y para lo que fueron creados. Para nuestra suerte, pudimos gozar de un Mopar ‘14 Challenger, una edición limitada de este potente auto y con el que nos mimetizamos como el cualquier otro musculoso de cepa. Gracias a su motor de 8 cilindros, HEMI de 5.7 litros de desplazamiento, no sólo fuimos bienvenidos al Woodward Dream Cruise, sino que también fuimos admirados… como los otros 39,999 autos que tomaron parte.

 

A disfrutar y larga vida a Woodward.

Por: FM, Fotos: H. de L.

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Fotos: Woodward Dream Cruise

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